A PROPÓSITO DE "NO JUEGUES CON ESO"

Pablo Martínez Burkett, "el señor de la oscuridad", nos comparte sus opiniones sobre el nuevo libro de cuentos de Fabián García. Y sobre el terror, en los tiempos que corren.



Como referente del género en estas latitudes, ¿cómo ves la actualidad del terror en la literatura local? ¿Qué autores recomendás?

El terror como género nunca ha estado más próspero. Basta abrir cualquiera de las plataformas de contenidos audiovisuales para encontrar una oferta abrumadora. Y por el lado de la literatura, escritores de la más diversa laya se aventuran a escribir género cuando hasta ayer lo miraban por encima del hombro con un desprecio altisonante. Y con no poca sorpresa uno ve que ahora se anuncian colecciones, talleres y coloquios poblados de "raros peinados nuevos". Y está muy bien. En buena hora. Porque no sólo que nadie tiene alambrado ningún espacio, sino que mientras más gente se allegue al terror, mejor. Y esto es posible porque el género tiene dos dimensiones, la dimensión individual, la de nuestros fantasmas personales, esos que nos acosan desde la hoguera primordial para acá; y la dimensión social, que expresa los miedos contemporáneos de cada generación, resignificados en una horda de zombis, vampiros impiadosos, monstruos radioactivos y tal. Y el terror para que sea tal, debe nutrirse de un buen balance en esa conjunción. Por eso, desde el Gótico, es decir, desde mediados de 1700, vienen decretando la muerte del género y, sin embargo, siempre se revitaliza y tiene una nueva forma de contar. Los miedos son los mismos, los caminos son diversos. Y en estas pampas australes, aunque estamos lejos de todo, experimentamos lo mismo.

Y en cuanto a las recomendaciones hay gente que está haciendo muy bien las cosas como José María Marcos, Patricio Chaija de la Editorial Muerde Muertos, pero también los chicos que se agrupan en el colectivo De la Fosa que tienen obras por demás de inquietantes, algunas hasta llevadas al cine no notable éxito, como "Al 3er día" de Gonzalo Ventura.

¿Qué te parece lo más original de Fabián García? ¿Qué destacás de su obra?

La originalidad está en el clasicismo de su propuesta. El terror como género se define por la emoción que causa, que no es ni más ni menos que el miedo. A mi modo de ver, la agenda del escritor de terror tiene que ser causar miedo, desde inquietud, pasando por ansiedad, nerviosismo, hasta el pánico (recordemos Orson Welles con su versión de "La guerra de los mundos"). Nos dedicamos a eso. Y Fabián lo sabe y juega sus cartas con solvencia. Está para inquietarnos, interrogarnos, asustarnos. Y lo hace muy bien.

Hay mucho para destacar, pero entre otras cosas quisiera hacer foco en la tarea de investigación para contar historias nuevas en formatos tradicionales, así como el vocabulario cuidado, minucioso y, sin lugar a duda, amplio. Uno agradece textos escritos con abundancia idiomática, con la riqueza y elegancia que trabaja Fabián.

¿Tu impresión general de "No juegues con eso"? ¿Qué cuento te impactó más?

Es un libro que profundiza la huella que empezó a desandar con "La lengua de los Geckos" y que claramente lo sitúa como una de las voces más notables del fantástico rioplatense contemporáneo. Conjuga tradición con frescura. Desde que lo leí por primera vez que tengo esa sospecha que aquí ya se ha vuelto certeza.

Y sería muy ingrato de mi parte si eligiera un solo cuento: creo que es una obra muy sólida, muy pareja. Así que los invito a leer todo el libro. De verdad que es turbador.

Fabián dice preferir el cuento como soporte de historias fantásticas o de horror porque en su brevedad permite mantener una tensión que es indispensable para el género. Lo tuyo también son los cuentos. ¿Compartís su opinión? ¿Hay algo a lo que el cuento, por su brevedad, le juegue en contra?

Sí, no podría estar más de acuerdo. Escribir un cuento se asemeja a disponer de una única flecha. Hay que seleccionar muy bien el blanco. Tensar, acción, resolución. Se debe ser conciso y preciso. Efectivo con muy poco recurso. Y creo que Fabián lo hace de una forma estupenda. En la novela, en cambio, uno dispone de numerosas flechas y puede ir tirando hasta dar en el blanco. En el cuento es esa solita. Y como enseñaba Cortázar: "La novela siempre gana por puntos, mientras que el cuento debe ganar por nocaut". Y en esa necesidad reside su fortaleza, pero también su debilidad. Una sola flecha: si no es usada con criterio se pierde el tiro y nos volvemos con las manos vacías. Y en "No juegues con eso", todas las flechas dan en el blanco. Una tras otra.

¿Sobre qué tópico te gustaría, eventualmente, leer un cuento de Fabián?

Cualquiera donde pueda desplegar su admirable arte de provocar el extrañamiento de lo cotidiano. Su mirada atenta, inquieta, versátil y clásica a la vez, le permite capturar momentos cotidianos para aplicarles la torsión fantástica y deleitarnos con una nueva historia. Siempre es un placer leer un escritor tan elocuente y versado. No me voy a cansar de recomendarlo.

Escritor por vocación y abogado de profesión, Pablo Martínez Burkett cultiva el fantástico rioplatense con predominio del terror y la ciencia ficción oscura. Tiene más de una docena de premios en concursos y ha sido publicado en las principales revistas abocadas al género, a ambas márgenes del Atlántico. Es el curador de ciclo 4 Lecturas del Terror de la Legislatura de Buenos Aires. Dicta talleres de escritura y seminarios de lectura en diversas instituciones educativas.